Mama de la fabrica y yo de la escuela
( Relatos Confesiones )


De Jovencita viví en una humilde casa de un barrio alejado de la ciudad, Barrio de gente pobre y trabajadora. La gran mayoría de los vecinos se ocupaban, como mi mamá, en una fábrica de chacinados de muchísima importancia. El barrio con solo 2 calles asfaltadas tenía estacion, escuela, un dispensario médico, algunos negocios y muchos espacios sin edificar.
A mi me faltaba 1 año para terminar la escuela primaria y desde hacía ya algunos meses solía concurrir con algún… o algunos chicos del barrio o del colegio a ciertos lugares donde era concienzudamente cogida. A veces me llevaban a algún pastizal, otras a unos vagones viejos del ferrocarril, también me la metian en el bosque del río o en casa durante la tarde cuando mi madre estaba trabajando.
Hablando de mi madre, una mujer bajita y retacona, notablemente tetona, era madre soltera, nunca conocí a mi padre y creo que ella jamás estuvo segura de cuál fue el lechazo que me creó.
Todo el barrio lo sabía. Mi madre era una mujer fácil para bajarse la bombacha y muchísimos hombres de la fábrica ya se la habian garchado de todas las maneras imaginables.
Yo lo supe desde pequeña. Incluso había visto a mi madre en casa con alguno de esos tipos encima, había escuchado a mi madre pedirles verga y a esos rudos hombres nalgueandola y llamandola puta.
Hasta que crecí un poco teníamos una sola habitación en la casa, dormíamos en una cama de 2 plazas juntas, pero muchas noches ella me cambiaba dormida a una camita pequeña que había en un rincón, a veces me despertaban los murmullos y veía en la penumbra de la luna la silueta del hombre de turno que se desnudaba y se montaba a mamá mientras le decía las asquerosidades más abyectas, mi madre sumisa y necesitada solo pedia mas o gemía aceptando la posesión del macho de ocasión.
A veces la escuchaba rogar que no le hiciera algunas cosas porque la iba a hacer gritar y estaba la hija, pero al rato el tipo se salía con la suya y mamá gritaba y lloraba, Luego comprendí que era lo que los tipos le hacian para que grite. Sencillamente le hacían bien el culo.
Ya cuando crecí, mi madre con un aguinaldo hizo construir un cuartito para mí enfrente del suyo y ella tuvo más libertad, aunque quería guardar discreción ante mi, era notorio que se la cogian a menudo en su cuarto.
Cierto día vinieron dos señores, que después supe eran capataces de la fábrica y los recibí yo, me preguntaron por ella y les dije que estaba en su cuarto, se rieron y uno de ellos murmuró al otro “se debe estar engrasando el orto la gran puta”
Mama los recibió cenamos juntos y luego me fui a mi cuarto, 5 minutos despues empezo el concierto, los 3 habian bebido y seguían bebiendo vino y se cogieron a mamá toda la noche por todos los agujeros hasta dejarla culo para arriba. Lo ultimo que escuche de uno de estos hombres cuando se despidieron de mama fue algo como “Gorda puta. mañana no vayas a trabajar, yo te justifico, no podes ir asi, se te va a caer la caca” y se rieron los dos.
Con esa realidad en casa no era tan raro que yo al igual que mamá no tuviera muchos reparos para bajarme la bombacha e ir adonde me llevaban los compañeros de colegio y vecinos ansiosos por montarse a una chica obediente.
De la misma manera que yo sabía que mi mamá era una putona, ella supo muy pronto que a mi me culeaban fácilmente en el barrio. Lo supo desde mi primera vez cuando me lavó y me puso crema después que me agarraran entre 5 pibes de la cancha de futbol.
No se enojaba porque me dejaba coger, cuando hablábamos del tema solo me decía resignadamente lo brutos que son algunos hombres para cojerse a las mujeres.
Recuerdo que cierta vez después de la escuela, con 2 chicos, fuimos a un galpón abandonado que estaba a pocos metros de la fabrica, despues de cogerme los chicos me pidieron que los acompañe y fuimos hasta uno de los muros de la fábrica escalamos por unas parecitas que nos acercaban a un ventanal y me hicieron espiar por el sucio cristal, adentro habian muchos hombres desnudos, sin duda era el vestuario de la fábrica. mientras miraba sentía que uno de mis compañeros me manoseaba las nalgas. me dijo en el oído.
- Una vez la vimos a tu mama en 4 patas cogida por uno de ellos delante de todos,es puta como vos.
yo no dije nada.
bajamos de la parecita, volvimos al galpón abandonado y allí los dos me dieron de nuevo por la concha por la boca y por el culo, me nalguearon y me hicieron tragar leche. me limpié con la bombacha y volvi a casa.


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No está mal, y tampoco estaria mal si subiera alguna foto suya
perfil joanalo88


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Nombre do Relato


Codigo do Relato
3757

Categoria
Confesiones

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