MI MEJOR AMIGA
( Relatos Lesbicos )


Nos conocimos al entrar a secundaria, hoy tenemos 19 años, Laura es muy atractiva tiene un cuerpo y rostro que hace que todo el que la mira, queda impresionado de su belleza ya sea hombre o mujer, es alta mide 1.70, tiene ojos verdes, tez blanca con sus mejillas sonrosadas, sus tetas grandes talla 36b ,su cintura esbelta, sus caderas grandes y redondeadas, su melena roja a media espalda, una chica muy hermosa, yo soy Verónica mi piel es morena clara con unos enormes ojos color marrón, medidas perfectas , un pelo negro ondulado que me llega a la cintura, muy atractiva también a los ojos de los demás.

Una tarde Laura vino a visitarme, vestida con una mini falda azul que no dejaba nada a la imaginación, al igual que su blusa de color roja entallada, se veía hermosa yo que soy mujer me pude dar perfectamente cuenta de eso, me encontraba en mi cuarto duchándome, escuche que me llamaba, respondí en un momento salgo ,un ruido me hizo voltear a la puerta del baño la cual se encontraba abierta y Laura en medio de ella mirándome de una forma que nunca había visto, perdón amiga por entrar de esta manera comentó, pero me moría de ganas de invitarte esta noche a una reunión en mi casa , quiero que vayas, allá te quedas a dormir y de ahí nos vamos a la universidad, que dices aceptas si o si, ella sonrió de una manera insinuante al tiempo que recorría con sus ojos mi cuerpo desnudo del cual resbalan gotas de agua por la ducha que había tomado, sentí que mis mejillas se sonrojaban, está bien respondí en la noche nos vemos.
Pensé que al escuchar esa respuesta saldría del baño pero siguió ahí observándome de una manera que jamás hubiera imaginado, sus ojos subían y bajaban de mis tetas a mi vagina recién depilada, pásame mi toalla le dije estirando mi brazo para alcanzarla, ella la tomo, pero se acercó hacia mí y comenzó a secarme muy lentamente, primero lo hizo en la espalda recorriéndola poco a poco, ocasionalmente sus dedos tocaban mi piel y mi cuerpo sentía una descarga eléctrica, bajó lentamente hacia mis piernas de igual manera tocando mi piel con sus dedos en algunas ocasiones. Me hizo girar quedando frente a ella, y empezó a secar mis pechos, mis ojos se abrieron sorprendidos cuando sintieron la yema de sus dedos que tocaban un pezón los cuales estaban erectos completamente, mi mente bloqueada no entendía que pasaba pero yo estaba disfrutando lo que hacia mi mejor amiga, sus manos siguieron bajando brincándose mi puchíta que se encontraba toda húmeda y lubricada, seco mis piernas una a una tan despacio que parecía que una mariposa era la que me tocaba, de pronto, sus manos empezaron a subir la toalla lentamente secando mis pantorrillas, mis muslos, por dentro de ellos y por fin llego a mi puchita depilada, sentía que moría de placer empecé a sollozar poco a poco deseando que esto llegara a mas, ella lo sabía porque sus labios no quitaban esa sonrisa burlona de su rostro. Se levantó me dio un beso en la mejilla muy cerca de mis labios y dijo, me marcho nos vemos en la noche amiga, no vayas a faltar.
He de confesar que me pareció una eternidad el tiempo que transcurrió para que llegara la noche, me puse una minifalda blanca, una tanga de hilo en forma de corazón, una blusa negra transparente con un brasier de color negro media copa de encaje muy sugestivo, me vestí pensando en ella, quería que sus ojos estuvieran fijos en mi.

Llegue a la fiesta puntual había como unas treinta personas en su mayoría puras chicas, pero para mí solo existía Laura, ella se veía como una diosa llevaba un vestido negro entallado que al caminar dejaba asomar el borde gordito de sus nalgas y unas zapatillas enormes que de echo le resultaba difícil dar paso, toda la noche me la pase en un rincón siguiendo todos los movimientos de mi amiga, ella bailaba bebía y brincaba se veía hermosa, por dios no podía creer que yo tuviera esos pensamientos, Laura mi mejor amiga era la mujer más hermosa que hubiera visto y me tenía muy caliente desde en la tarde, poco a poco cada uno de los invitados se fueron retirando hasta que quedamos solamente una pareja de chicas amigas de ella, Laura y yo, Laura se encontraba algo bebida, su vestido se había subido un poco más dejando al descubierto casi la mitad de sus nalgas y por enfrente sus labios vaginales se asomaban por entre el encaje de su tanga negra, me empecé a humedecer mucho más, sentía que una llave se abría en mis piernas así de caliente me encontraba, por dios como me moría por besar a Laura y porque sus labios recorrieran mis vagina húmeda y sus dientes mordisquearan mi clítoris que ya casi dolía por el deseo.

Vamos a dormir dijo mi amiga, en la misma habitación ya que mis amigas se quedaran en el cuarto de invitados, como pudimos subimos las escaleras y llegamos a la recamara el vestido de Laura ya se había subido hasta su cintura, de la parte de atrás sus nalgas se veían completamente libres, de enfrente su vagina apenas quedaba oculta con un diminuto triangulo, pese a todo lo que había imaginado Laura se durmió en un instante , y yo me quede ahí con las ganas a todo lo que da, finalmente me dormí casi amaneciendo, desperté cuando sentí algo extraño en mi piel, algo la recorría muy suavemente, no abrí mis ojos solo me deje llevar por ese placer que sentía, era un suave aliento en la nuca y unos besos húmedos que mordisqueaban mi oreja, su lengua iba dibujando el camino que sus labios recorrían, era delicioso sentía que me derretía con esos labios paseando sobre mi piel, unas manos empezaron a introducirse por debajo de mi blusa hasta que encontraron mis tetas con un pezón muy erecto y deseoso por ser mamado.
                                    
Esas manos estrujaban mis senos , los acariciaban y pellizcaban el pezón mientras iban sacando poco a poco la blusa roja que ni siquiera me había quitado, yo seguía disfrutando sin abrir mis ojos, finalmente saco mi blusa y mis senos quedaron libres esas manos se volvían locas tocaban y tocaban cada vez más rápidamente mi respiración muy agitada de pronto sentí unos labios que reemplazaron esas manos comenzó primero con mi teta derecha muy lentamente introdujo el seno a su boca recorriendolo poco a poco con la lengua ensalivada succionandolo mordisqueandolo mientras los dedos recorrían el otro pellizcando suavemente el pezón después reemplazo con su boca los dedos que siguieron a la teta que había quedado libre, mis caderas se movían dando círculos buscando tener contacto con ese cuerpo que me enloquecía la boca comenzó a bajar poco a poco por mi abdomen dejando un camino de besos por donde pasaba finalmente llego a mis panochita besando mis labios carnosos los empezó a acariciar sentía que mi cerebro iba a explotar su lengua era caliente mamaba mi panochita increíblemente bien, mis juguitos corrían por su boca y otros resbalaban por mi muslo hacia abajo, sabes delicioso mamita, me dijo mi amiga con una voz ronca y cargada de deseo que yo jamás había escuchado, entonces me sorprendió cuando dijo quiero mamarte princesa recorrer cada centímetro de tu piel con mi lengua, quiero meterla en tu vagina hasta el fondo, eres preciosa mi amor me tienes loca desde hace mucho tiempo, te amo mi niña hermosa, te amo decía con su voz entrecortada al tiempo que seguía mamando mi panochita con desesperación prendida de ella como un bebe hambriento , se veía hermosa hundida ahí en medio de mis piernas.

Yo alzaba mis caderas para que pudiera entrar más adentro, me mordí los labios de tanto placer que sentía y acariciaba su melena , pasamos no sé cuánto tiempo así yo con ella metida en mis piernas mamándome toda, de pronto se levantó y entrelazo sus piernas con las mías quedando nuestras puchitas besándose una a la otra se sentía suave la suya estaba completamente depilada y húmeda pegajosa como la mía, así con nuestras piernas en tijera me empezó a cabalgar mientras nuestras panochas se besaban mi cuerpo empezó a temblar todo giraba a mi alrededor solo escuchaba su voz que me decía te amo princesa te amo sentí que algo crecía más y más dentro de mi hasta que mi cuerpo se desvaneció y encima de mi quedo el de ella sus calditos quedaron mezclados con los míos, yo quede tirada en la cama ella se incorporó de rodillas y empezó a beberse los juguitos de mi panochita, sabes deliciosa princesa me decía eres la mujer más deliciosa que haya probado, quiero hacerte el amor a cada instante, quiero dormir contigo todas las noches con mi dedito metido dentro de ti y mi boca mamándote las tetas, yo solo sonreía y me dejaba querer, se veía preciosa así desnuda arrodillada en mí, sus ojos verdes eran casi grises y sus tetas golpeteaban mis piernas al tiempo que me mamaban toda, bebita descansemos un poco dijo ella, quiero volver a mamar tu panochita pero quiero descansan un rato, ven a mis brazos bebe, hay que dormir dijo, y me abrazo con sus manos cubriendo mis tetas y las suyas pegadas a mi espalda así quedamos dormidas no sé cuántas horas, hasta que el sonido de un teléfono nos despertó eran sus padres avisándole que llegaban en una hora, me levante rápidamente me fui a duchar ella me decía sigue en mis brazos bebe, pero no podía mirar a sus padres a los ojos después de haber hecho el amor con mi mejor amiga, pero eso solo ocurrió la primera vez, porque después de esa hubo muchas más, ella sigue teniendo novios y muchas amigas, pero quien tiene el privilegio de entrar a su recamara y dormir con ella noches enteras solo soy yo, soy su mejor amiga, su mejor amante y su princesa y la única que comparte con sus novios sus noches de pasión…




Escriba aquí su comentario sobre el relato:

Opps! Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Detalles



Nombre do Relato


Codigo do Relato
3099

Categoria
Lesbicos

Fecha Envio


Votos
2

Relatos enviados por el mismo usuario

3083 - El amigo de mi padre